Durante el pontificado de Francisco se instaló en el imaginario católico una idea reduccionista del compromiso social. Sus mensajes a políticos y responsables públicos parecían girar de forma obsesiva en torno a un único eje: la acogida de migrantes y refugiados. Aunque el tema es legítimo y urgente en muchos contextos, la forma en que se presentaba transmitía la sensación de que el católico, a nivel social, sólo estaba interpelado a abrir su casa al refugiado, como si todo lo demás quedara en segundo plano. Problemas tan palpables como la inseguridad en los barrios, la delincuencia, el tráfico de drogas o la erosión de la convivencia quedaban fuera del horizonte del discurso pontificio, como si no merecieran una palabra explícita de la Iglesia.
Esa visión parcial dejó una impronta fuerte: muchos fieles percibieron que el único mensaje social de la Iglesia era…
Autor: INFOVATICANA
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…

















