Por Joseph R. Wood
Estamos a pocos días de iniciar la Novena a san Agustín, cuya fiesta se celebra el 28 de agosto. A mi parecer, cualquier excusa es suficiente para hablar del pensamiento de este gran santo. Su fiesta, en el primer año del pontificado del agustino León XIV, sencillamente no puede pasar desapercibida.
Durante una pausa en las conversaciones sobre fe y razón en el Free Society Seminar de este verano de 2025 en Eslovaquia, nuestro editor jefe y yo compartimos la sensación común de que, tras bastantes años de compromisos filosóficos, quizá el mayor placer y luz provienen de leer a san Agustín y a uno de sus influjos, Platón.
Agustín pensaba que los platónicos eran, entre los filósofos paganos, los más cercanos a las grandes verdades del cristianismo. Al leer su Ciudad de Dios, parece evidente que también estaba familiarizado con Aristóteles. Las…
Autor: The Catholic Thing
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















