Los hijos nacidos de donantes de óvulos o semen quieren que se acabe el anonimato y conocer su origen. No es verdad que sea un paso más hacia la información o la transparencia. Es otra penosa consecuencia del extravío y la desesperación. Tu origen no es el donante de óvulo o esperma. Tu origen es que tu padre o tu madre decidieron tenerte en solitario porque creyeron que lo importante era su derecho de ser padres y no el deber de darte una familia estructurada. Tu origen es una decisión y no una sustancia.
Entiendo tu dolor y empatizo con tu angustia pero no pierdas el tiempo buscando donde no está lo que quieres saber. No hay misterio. No hay épica. En el caso de que identifiques al donante no hallarás a un padre o una madre sino a uno que dio algo por solidaridad con la ciencia o porque le pagaron por ello. Pregunta más bien a la madre o padre que conoces, ellos fueron…
Autor: Salvador Sostres
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