Pensar la vida desde la categoría del juego puede ser una provocación teológica, ya que esta imagen permite expresar con notable profundidad el modo en que la fe cristiana comprende la existencia: no como una tarea puramente utilitaria, sino como participación libre, responsable y gozosa en el designio amoroso de Dios. Vivir en el juego de Dios no equivale a vivir superficialmente, sino a reconocer que la creación es fruto de la gratuidad divina y que nuestra libertad encuentra su sentido dentro de un horizonte que nos precede y nos supera.
Autor: Gabriel Leal Gudiño
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…



















