Hay episodios de la historia que creemos conocer, pero que, al mirarlos de nuevo, revelan capas más profundas, más inquietantes y más luminosas de lo que recordábamos. El Milagro de Empel, que la Infantería española celebra cada 8 de diciembre bajo el amparo de la Inmaculada Concepción, suele narrarse como una hazaña gloriosa, un prodigio táctico o un guiño providencial en plena guerra. Pero quizá aquello fue mucho más que un episodio heroico de los Tercios españoles. Tal vez fue una catequesis inesperada sobre algo que ni la estrategia ni la fuerza pueden garantizar: la victoria que nace del abandono confiado.
Autor: Matilde Latorre de Silva
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