Vivimos rodeados de discursos que nos repiten que la libertad consiste en “hacer con mi vida lo que quiero”. Bajo esta premisa se han erigido leyes que presentan el suicidio asistido y la eutanasia como si fueran conquistas civilizatorias. Sin embargo, Álvaro Roca desmonta esta falacia desde sus cimientos: el hombre no es dueño absoluto de su vida, porque no se la ha dado a sí mismo. La vida es un don recibido, no un objeto fabricado ni un coche que pueda venderse, heredarse o enviarse al desguace. Pretender lo contrario es reducir la existencia humana a una mercancía desechable.
Del permiso al absurdo
Filósofos modernos como Tooley o Engelhardt han convertido el “permiso” en la piedra angular de su bioética: si yo acepto que otro me quite la vida, no hay violación de ningún derecho. Roca denuncia la trampa: una cosa es renunciar a un bien material y otra muy distinta…
Autor: INFOVATICANA
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…



















