El Dios que no se va se hizo visible en Jesús. Y subrayo que no se va porque cuando he tenido alguna dificultad de cierto peso, aunque de momento se sienta desagradable, siempre termina por resolverse con su ayuda. No es magia. El punto es poner de nuestra parte y confiarle el resto, aquello que escapa a nuestro control. Una religiosa Hija del Espíritu Santo, me enseñó a decir en las pruebas: “Jesús, yo confío en ti”. Y es verdad, siempre se hace presente de una u otra manera. Cuando nos vengan las dudas, el efecto de las crisis, no perdamos de vista que Dios no se va. El “yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo…” de Jesús, es una realidad total.
Autor: Carlos J. Díaz Rodríguez
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…



















