Podemos pensar en la Cuaresma como un tiempo para erradicar el mal o cultivar la virtud, como un tiempo para arrancar la cizaña o para plantar buenas semillas. Está claro cuál es el mejor enfoque, porque el ideal cristiano siempre es positivo más que negativo. Una persona se hace grande no por la ferocidad de su ocio al mal, sino por la intensidad de su amor a Dios.
El ascetismo y la mortificación no son los fines de la vida cristiana, sino solo los medios. El fin es la caridad. La penitencia solo abre una grieta en nuestro ego para que la luz de Dios pueda irrumpir en él. A medida que nos deshinchamos, Dios nos llena. Y es la llegada de Dios lo que es importante.
Venerable Fulton Sheen
Esta cita del próximamente beato Fulton Sheen tiene su interés de cara a la Cuaresma, especialmente para los que podríamos llamar cristianos normalitos. Ya sabemos que,…
Autor: Bruno Moreno
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
¿Sabes lo que sucede durante la celebración de la misa?
Te presentamos una selección de videos y contenido para que puedas conocer qué pasa mientras asistimos a misa, las cosas que suceden y que no podemos ver con nuestros ojos, pero que no por… seguir leyendo
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















