En un artículo anterior destacábamos que el corazón moderno, más claramente el de las últimas dos décadas, está lleno, agostado, repleto de imágenes, recuerdos enquistados y a menudo de desesperación. Es difícil entrar, descansar allí, refugiarse y en silencio reconstruirse, unificarse. Dios no cabe y en ese corazón no se puede hablar con Él, escucharle.
Autor: Ignasi de Bofarull
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Los orígenes de Halloween se remontan a los ritos que se hacían los sacerdotes druidas celtas para ofrecer al dios de los muertos. En ellos sacrificaban a personas. Y nosotros los cristianos a quien servimos, celebramos, adoramos y amamos, es al Dios de los vivos… seguir leyendo
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…



















