Entre los dogmas inatacables que profesan nuestras élites culturales, tan viejunas y periclitadas (pero todavía en el machito, repartiendo bulas y anatemas), figura la convicción de que la literatura digna de tal nombre debe excluir la inquietud religiosa. Todo escritor que desee ser encumbrado en nuestro purulento cotarrito cultural debe hacer pública profesión de ateísmo; o, mejor todavía (obras son amores), probarlo a través de su obra, donde las inquietudes religiosas deben brillar por su ausencia, o en todo caso ser tratadas con condescendencia (y siempre aprovechando para retratar a los creyentes con rasgos caricaturescos o malignos). Nuestro cotarrito cultural considera que creer en Dios es un error nocivo; y, para combatir ese error, aplaude las novelitas en las que se prueba que Dios ya no es necesario, bien porque el hombre se ha endiosado hasta construir un mundo…
Autor: Juan Manuel de Prada
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…


















