Estamos ya celebrando la Navidad, y a la vez deshojando los últimos días de este año 2025. Son días de alegría, de celebración, de “Feliz Navidad”. Muchos celebran una fiesta, una fiesta cualquiera, sin color y sin nombre. Y por eso pronuncian un descafeinado “Felices fiestas”. Yo siempre me pregunto: ¿y por qué es fiesta? ¿No sería mejor felicitar por la fiesta concreta que se celebra? El cumpleaños, una boda, un nuevo trabajo, la jubilación y un larguísimo etcétera.
Autor: José Francisco Vaquero
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