El símbolo más expresivo del amor no es un corazón latiendo, sino uno traspasado por una lanza.

Redacción (14/05/2026 15:42, Gaudium Press) Imaginemos que un padre de familia emprende un largo viaje al extranjero. Confiando la administración de sus bienes a sus numerosos hijos, les da instrucciones claras sobre el uso adecuado del patrimonio familiar.
Parecía, finalmente, que había llegado el momento oportuno para que esos jóvenes demostraran su gratitud a su progenitor, quien, con inmenso cariño, nunca les había negado la abundancia de sus riquezas.
Pero si, al regresar, el padre encontrara las tierras abandonadas, a los siervos maltratados y sus instrucciones desobedecidas, ¿tendrían sus hijos el valor de decirle: «Padre, todo esto es para demostrar nuestro amor»?
El amor se demuestra con hechos
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Autor: Saul Castilblanco Mosos
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