El agua del Espíritu que sana
Las lecturas del martes de la cuarta semana de Cuaresma nos presentan el signo del agua como aquella que viene a dar vida al hombre. El profeta Ezequiel nos señala el templo como el lugar de donde mana el agua que viene a sanar aquello que se encuentra enfermo y darle una nueva existencia. El profeta es llamado por Dios para que su persona se sacie de la presencia del agua, y lo termine de inundar. De la misma manera, el agua que sale del templo va colmando y transformando todo aquello por donde pasa, lo mismo que ha colmado al profeta. Por donde pasa el agua aparece la vida y todo queda sanado. El agua es signo del Espíritu que viene a sanar y curar la vida del hombre. El Espíritu introduce a la persona en la vida nueva que lo viene a limpiar y lavar; lo transforma en una nueva existencia donde todo viene a renacer de nuevo; cura al hombre de su…
Autor: Un camino de fe
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
¿Sabes lo que sucede durante la celebración de la misa?
Te presentamos una selección de videos y contenido para que puedas conocer qué pasa mientras asistimos a misa, las cosas que suceden y que no podemos ver con nuestros ojos, pero que no por… seguir leyendo



















