Llevo meses pidiéndole a Dios sentimiento, desde que releí Ortodoxia y Chesterton me señaló con el dedo llamando locura a mi exceso de razón… y hoy, tras la visita del Papa a España, soy incapaz de quitarme ese nudo en la garganta, esa lagrima a punto de salir todo el día, esa sensibilidad especial para las cosas de Dios que se ha visto removida. Un acto tras otro, algo se agita en el interior, como el Papa cada vez que subía a su papamóvil, y en un instante lograba emocionarnos cómo sueñan los mejores directores de cine durante años de trabajo.
Autor: Albert Schaefer
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…


















