¿Puede concebirse que un cardenal con un evidente deterioro cognitivo se plante en Roma con la intención de entrar en el cónclave y votar? ¿Y que nadie haga nada por evitarlo? Eso es exactamente lo que está ocurriendo con el cardenal Carlos Osoro, arzobispo emérito de Madrid.
Lo que yo les estoy contando no es algo que sepan solo una pocas personas. Lo saben todos los que han tratado y tratan con don Carlos desde hace ya cierto tiempo.
Es conocida la enfermedad que sufre, para la que está recibiendo un tratamiento experimental. Dicho tratamiento parece estar ralentizando el avance del deterioro, pero no recupera lo que ya ha perdido.
Me aseguran que basta hablar con él dos o tres minutos para entender su estado. Me van a permitir ustedes que no dé más detalles precisamente por respeto a su persona. Un respeto que no tienen quienes han permitido que esté ya en…
Autor: Luis Fernando Pérez Bustamante
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…



















