Autor: ReL
Evangelio según san Juan 12,24-26
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.
El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna.
El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»
Señor Jesús, necesito recordarme que soy como un grano sembrado por ti y llamado a dar fruto. No sólo he de quedar sembrado bajo tierra, oculto, sino que he de morir.
Debe desaparecer de mi todo aquello que impida dar fruto, que es lo que se opone a tu voluntad.
Enséñame a morir contigo, para tener la vida eterna que reservas para quienes te…

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















