«El Señor Dios llamó a Adán y le dijo: ‘¿Dónde estás?’. Él contestó: ‘Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí'» (Gén 3, 9-10). Cuando uno sabe que ha hecho el mal, lo que no le está permitido, «se esconde», trata de evadirse, de poner excusas o de justificarse.
«La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí» (Gén 3, 12). Claro, la culpa parece que no es tuya, siempre es de otro, atribuible a otras causas; en este caso, a «la mujer que me diste como compañera» o, si nos fijamos en Eva, también tirando balones fuera: «La serpiente me sedujo y comí» (Gén 3, 13). La culpa es de los demás, de la mujer, de la serpiente, de las circunstancias… no tuya, que aceptaste el ofrecimiento, la tentación, y no te resististe, sabiendo que no debías comer de aquel fruto o hacer aquello por mandato divino.
No vayas a…
Autor: Miguel Ángel Irigaray Soto

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
¿No crees que exista el infierno?… Un exorcismo real es llevado al cine en forma de Documental
El director de la película “El Exorcista” William Friedkin presenta un documental con Exorcismo reales. En abril del 2018 se estrenó uno de los documentales más impactantes en la historia del



















