Arranca el tuit de Borja Escrivá con ese tono paternalista de catequista de parroquia en los años ochenta: “No os preocupéis”. Traducción: no penséis, no comparéis, no saquéis conclusiones incómodas. La historia —dice el cura— es cíclica, y en la Alemania nazi los católicos que se plegaron al régimen se libraron del martirio. Hoy no hay sangre, pero sí “ridiculización” y “presión mediática”.
El problema es que la historia, cuando se conoce de verdad y no en versión tuit pastoral, suele ser cruel con este tipo de discursos. Porque si algo enseña es que las grandes traiciones en la Iglesia no las protagonizaron los laicos incómodos, sino clérigos obedientísimos al poder de turno.
Empecemos por casa. Don Oppas, obispo visigodo, no fue un invento de la propaganda franquista ni un personaje de novela histórica. Fue un clérigo real que bendijo y…
Autor: Carlos Balén
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age), se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…



















