Dicen que Dios nos hizo libres. Y vaya que lo hizo: libres para amar, para elegir, para crear… pero también libres para meter la pata hasta el fondo, sin manual de instrucciones ni botón de “deshacer”. San Juan Pablo II lo recordaba así: “La libertad no consiste en hacer lo que me gusta, sino en tener el derecho de hacer lo que debo.” Pero claro, uno lee eso y piensa: “Sí, San Juan Pablo, muy bonito… pero yo acabo de decirle a mi jefe lo que realmente pensaba… y ahora tengo toda la tarde libre.”
Autor: Matilde Latorre de Silva
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…


















