Hablar hoy de San José de Calasanz es recordar que ser maestro significa entrar de lleno en la realidad de los estudiantes, hacerlo por vocación y no porque no quedó de otra. Pensar en su legado es revindicar el derecho a la educación desde un punto de vista práctico, real, de justicia. Hay que recordar que la base calasancia ha sido, es y será llevar a Jesús al mundo de la escuela. Su ejemplo, lleno de dificultades que supo sortear, nos inspira a todos los que creemos en la escuela.
Autor: Carlos J. Díaz Rodríguez
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