En estos días se nos hace presente la grave preocupación por nuestra vieja y desnortada Europa cuando seguimos oyendo tambores de guerra que pueden acabar en una expropiación de la tierra y de la historia del pueblo de Ucrania, por los intereses prepotentes de los nuevos amos del mundo, entre el histriónico tío Sam y el ambicioso Zar. El gran talento de Fiodor Dostoievski hablando de la música rusa decía que había tristeza en sus notas, una noble nostalgia: el anhelo de un bien ausente perdido o que no acabamos de encontrar.
Autor: Monseñor Jesús Sanz Montes
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…


















