Hubo un tiempo en que las iglesias eran auténticos refugios de lo sagrado, espacios que elevaban el alma hacia lo eterno. Entrar en ellas era entrar en la Casa de Dios.
Todo, desde el imponente altar mayor hasta las vidrieras que filtraban la luz celestial, hablaba de un misterio que superaba al hombre. Hoy, muchas de esas iglesias han sido sustituidas por edificios que parecen salidos de un catálogo de oficinas o de un almacén frío y desangelado. Uno entra y no encuentra la grandeza de lo divino, sino la funcionalidad de lo práctico.
¿Qué nos ha pasado? ¿Cuándo dejamos de construir para Dios y comenzamos a construir para los hombres?
Podríamos achacar este fenómeno a varios factores. En parte, la crisis de fe que ha barrido Europa en las últimas décadas ha hecho que muchas comunidades no se sientan capaces de justificar el gasto de una arquitectura bella. ¿Para qué…
Autor: Jaime Gurpegui
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…


















