Por Luis E. Lugo
Chesterton dijo una vez que hay dos formas de volver a casa. Una de ellas es quedarse allí. La otra es dar la vuelta al mundo entero hasta regresar al mismo lugar. Puesto que la Iglesia es nuestro verdadero hogar, podríamos decir que la primera es una buena descripción de un católico de cuna, y la segunda de un re-convertido como yo.
Pero hay una tercera manera de llegar a casa: descubrirla por primera vez. Eso describe a los conversos al catolicismo que crecieron en otras tradiciones religiosas. Ese es el camino que recorrió hacia la Iglesia el eminente filósofo católico Peter Kreeft, como relata encantadoramente en su autobiografía recién publicada, From Calvinist to Catholic.
Resulta que el paso de Kreeft del protestantismo reformado a la Iglesia Católica describe también la última etapa de mi propio viaje de regreso a la Iglesia. Tengo, por tanto, una…
Autor: The Catholic Thing
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