Gracias a Dios, Maria no me ha hecho correr casi nunca a urgencias. Sólo una vez durante el verano del covid, se había quedado a dormir en casa de una amiga y la madre me llamó para decirme que le costaba respirar como si tuviera asma. Ya puesto en pie terminé la llamada y sin volverme a sentar me despedí de mis amigos. La amiguita vivía en el Tibidabo y yo estaba cenando en Els Pescadors, literalmente la otra punta de la ciudad. No había taxis, tomé una de las bicis de alquiler del ayuntamiento y pedaleé tan rápido que creo que sin saberlo batí algún récord. Detuve al primer taxi libre que encontré, dejé la bici tirada, y enseguida llamé al Hospital de Barcelona, expliqué los síntomas de la niña, me dijeron que no me preocupara que no eran graves y aunque aquello me tranquilizó, cuando por fin la recogí y noté que efectivamente respirar le costaba me puse tan…
Autor: Salvador Sostres
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….

















