Por Randall Smith
Así que el cardenal Cupich ha decidido honrar al senador abortista Dick Durbin. La cancillería dice que lo honran por cosas distintas a su apoyo al aborto, pero eso es como honrar a Bill Cosby por las cosas maravillosas que hizo aparte de su maltrato a las mujeres. Nadie aceptaría eso. La conclusión obvia sería que simplemente no te importa el maltrato a las mujeres —o al menos no tanto como debería.
Pero no debería haber ningún misterio sobre lo que ha hecho el cardenal. Es como el administrador infiel de Lucas 16 que, al darse cuenta de que pronto se quedará sin empleo, hace favores a los deudores de su amo para ganar su favor tras su despido. Todavía quieres que te inviten a las buenas fiestas y rodearte de gente con dinero e influencia. Y es otro buen ejemplo de “sinodalidad.” No necesitas hablar con nadie más; no consultas ni siquiera escuchas…
Autor: The Catholic Thing
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos hábitos espirituales que debemos conocer para vivir una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este artículo…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…



















