Durante casi toda la década de los 80, el juez Rosario Livatino fue uno los mayores perseguidores de la mafia siciliana. Su labor en la Italia de la “Mattanza” o segunda guerra de la mafia tuvo consecuencias, cuando el 21 de septiembre de 1990 fue sorprendido por un grupo de sicarios de los “Stidda” y brutalmente asesinado. Salvatore Calafato, autor intelectual del crimen, terminaría admitiendo en prisión que conocer la obra de su víctima, el «juez beato», cambiarían su vida por completo.
Autor: José María Carrera Hurtado
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