Estos días pasados, he vivido experiencias ricas en cuanto a mi vida de fe, ya que contemplar una pintura, o una escultura es una forma de reforzar mi vida de Dios, pero también he vivido la pobreza del cansancio y el agotamiento, que supone ver obras de arte, sin mucho descanso, y desde un modo, que a veces puede resultar un poco impositivo a la hora de asomarse y poder explicar la belleza de nuestro rico patrimonio.´
Autor: Belén Sotos
¿Sabes lo que sucede durante la celebración de la misa?
Te presentamos una selección de videos y contenido para que puedas conocer qué pasa mientras asistimos a misa, las cosas que suceden y que no podemos ver con nuestros ojos, pero que no por… seguir leyendo
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…



















