Cada miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma, en que la Iglesia nos recuerda, año tras año, que si no nos convertimos, no podremos entrar al Cielo.
Ayer, conversando con los niños de Kinder (jardín de infantes), les decía que la vida es como un juego donde hay reglas; reglas que, si uno cumple, siempre gana; pero es un juego y, como en todo juego, si se rompen esas reglas, también se puede perder.
Les decía: ¿y si hacemos las cosas bien, dónde vamos?
– Al cielo – me decían.
– ¿Y si hacemos todo mal y nunca nos arrepentimos?… No me sabían responder.
Les dije : ¿qué pasa cuando uno es malo y no se quiere arrepentir? ¿Qué pasa si alguien roba, miente, desobedece, mata injustamente, etc ? ¿dónde irá? ¿es justo que los buenos vayan al mismo lugar que los malos?
Autor: Javier Olivera Ravasi
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…


















