«Viajar es una brutalidad. Te obliga a confiar en extraños, a perder de vista lo que te resulta familiar. Estás todo el tiempo en desequilibrio. Nada es tuyo excepto lo esencial: el aire, el descanso, los sueños, el mar, el cielo y todas aquellas cosas que tienden hacia lo eterno… o hacia lo que imaginamos como tal», escribió Cesare Pavese.
Dos mil años antes de Cristo, en una localidad de Mesopotamia llamada Ur; un hombre ya maduro, con luenga barba de patriarca, se entretiene dando de beber a su rebaño. El sol aprieta sobremanera, mientras su mujer recibe en el interior de una tienda la visita de unos primos lejanos. Las ovejas retozan alegres y levantan una cortinilla de polvo, que la naturaleza ha tenido a bien disponer como si fuera una especie de incienso para lo que está apunto de acontecer. El hombre se apoya en su cachava y se sienta en una piedra,…
Autor: Juan Cadarso
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…



















