Podría resultar complejo tratar de imaginar rezando devotamente a un japonés ateo de orígenes samuráis y a una francesa colonial con una fe reavivada. El caso de Mikaël Block y Béatrice Souriant muestra a la perfección que la suya es el tipo de unión que solo podría resultar gracias a la oración.
Entrevistados por Sarah-Christine Bourihane para el canadiense Le Verbe, el matrimonio residente en Chicoutimi (Canadá) cuenta que su relación comenzó en torno al año 2000, cuando sus caminos se cruzaron en la ciudad francesa de Niza, donde él vivía.
«Mi madre es japonesa y mi padre francés. Nunca me hablaron de religión, no son ni practicantes ni creyentes. Mi madre me transmitió su cultura, la cultura samurái, una cultura de luchadores, de personas íntegras y totalmente comprometidas», cuenta Mikäel.
Por sus antecedentes se puede suponer que abrazar el cristianismo…
Autor: José María Carrera
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…


















