Isulan – La práctica del «red tagging», es decir, etiquetar a una persona como «comunista» o «partidaria de grupos comunistas o terroristas armados», sigue afectando a religiosos, misioneros, cooperantes, personas que se dedican a grupos vulnerables, pobres o indígenas en el centro y sur de Filipinas. En los últimos días, la policía de la provincia de Sultan Kudarat detuvo a Aileen Manipol Villarosa, de 41 años, trabajadora de una organización afiliada a los «Misioneros Rurales de Filipinas», acusada de financiar el terrorismo. Los Misioneros Rurales de Filipinas son una organización católica nacional, intercongregacional e interdiocesana, de religiosos y religiosas, sacerdotes y laicos, que viven junto a campesinos, agricultores, pescadores y pueblos indígenas. La organización, creada en 1969, es socia de la Asociación de Superiores Religiosos Mayores de Filipinas y…
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