Seúl – El padre Vincenzo Bordo, misionero de los Oblatos de María Inmaculada, se puso el delantal hace 30 años y se convirtió en la persona conocida hoy en Corea del Sur, y más allá, como “el chef de Dios”. En 1993 comenzó su experiencia misionera en Corea del Sur. Mientras que en 1998 fundó su obra más importante, la «Casa de Anna», que cumple 25 años en 2023.
“Este aniversario -explica a la Agencia Fides con ocasión de la Jornada Mundial de las Misiones- me gustaría que fuera una ocasión para recordar a la sociedad coreana la realidad de los pobres; y para ayudar a los voluntarios a crecer en la dimensión del servicio al prójimo. También me gustaría que fuera un momento para recaudar fondos para la caridad: vivimos al 50% con subvenciones del gobierno y el otro 50% con donaciones voluntarias, según la Providencia de Dios”.
Precisamente con el objetivo de…
Autor:
Continuar leyendo en: www.fides.org
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age), se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…


















