Esto no es teología moral. Es catequesis de parvulario. Y ni siquiera de las buenas.
El discurso del presidente de la Conferencia Episcopal Española ante el decreto del Gobierno sobre la regularización masiva de inmigrantes ilegales no es solo políticamente alineado; es intelectualmente indigente. Un rosario de lugares comunes —acoger, dignidad, bien común, salud democrática— pronunciados como si bastara con repetir palabras bonitas para resolver problemas complejos.
La escena es conocida. Mentalidad de clase de Religión de colegio concertado: hay que ser buenos, hay que tratar bien a los demás, hay que dar la mano, hay que acoger. Manitas blancas. El Domund. “Pon tu mano en la mano de aquel que te da la mano”. Cero conflicto. Cero trágico. Cero realidad.
Pero la doctrina moral católica no funciona así. No se construye sobre eslóganes sentimentales ni sobre…
Autor: Carlos Balén
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…


















