En los últimos años hemos visto crecer en redes sociales –especialmente en X (antes Twitter)– un fenómeno que merece una reflexión serena: sacerdotes que abren cuentas presentándose como tales, pero ocultando toda referencia a su diócesis, parroquia o comunidad concreta. Son cuentas en las que se reivindica la condición sacerdotal, pero al mismo tiempo se preserva el anonimato para evitar posibles reproches formales de los superiores.
Este modo de proceder plantea un serio problema de coherencia. El sacerdocio no es un título que se exhibe según convenga, sino una dignidad sacramental recibida en el orden sagrado (cf. c. 1008 CIC). El sacerdote está configurado de manera indeleble con Cristo y su misión, y eso comporta visibilidad, transparencia y responsabilidad pública. Por ello, anonimizar la identidad pero utilizar la condición sacerdotal para dar autoridad a…
Autor: Miguel Escrivá
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Los orígenes de Halloween se remontan a los ritos que se hacían los sacerdotes druidas celtas para ofrecer al dios de los muertos. En ellos sacrificaban a personas. Y nosotros los cristianos a quien servimos, celebramos, adoramos y amamos, es al Dios de los vivos… seguir leyendo
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…



















