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Introducción
En el Tanaj o Biblia hebrea, se emplea la palabra Malaj (original malakh) de la raíz lakh (lk), que significa enviar, y por tanto se traduce como enviado, para referirse a los espíritus que provienen de Dios (Adonay que significa Señor, o Elí, que significa exaltado) y cumplen sus mandatos. Los traductores al griego del Antiguo Testamento emplearon el término angelos, que significa mensajero, y por tanto cumple un papel análogo (aunque no completamente correspondiente, pues el mensajero se limita a entregar un mensaje, mientras que el enviado se caracteriza por actuar en nombre de otro). En latín se vertió como angelus, de donde viene nuestro ángel.
Autor: Luis I. Amorós
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