Perder una madre es perder un refugio, una fuente de dedicación, un punto de apoyo, se tiene la impresión de que se caminará a tientas…
Foto: Jennifer Kalenberg/ Unsplash
Redacción (17/04/2025 10:04, Gaudium Press) Aunque aparezca alguna que otra excepción, se considera cierto, en cualquier parte del mundo, que no hay amor como el amor de una madre. Se dice incluso que una madre es algo tan sublime que hasta Dios quiso tener una, haciéndose hombre y encarnándose en el vientre de María.
Las madres a veces se involucran, controlan, obligan a sus hijos a comer o a vestirse bien, se enojan con algún amigo que consideran que no es buena compañía y, en general, tratan a sus hijos como niños más o menos hasta que cumplen los 60 años. Pero en fin, una madre es una madre ¡y afortunados los que tienen una!
Perder a la madre
Una vez escuché a un médico referirse a la…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
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