Por John Paul Royal
El 10 de diciembre de 1989, en la confluencia de los ríos Danubio y Morava, bajo la sombra del castillo de Devín, decenas de miles de eslovacos marcharon desde Bratislava hasta Hainburg, Austria, perforando el Telón de Acero. Grandes multitudes también se reunieron en el castillo para protestar pacíficamente bajo el lema “¡Hola, Europa!”. Los manifestantes cortaron el alambre de púas que separaba a Checoslovaquia del Mundo Libre. Al día siguiente, el gobierno comunista comenzó a desmantelar las barreras en esta zona fronteriza, derribando en efecto el Telón de Acero en Europa Central.
Estos acontecimientos fueron la culminación de la Revolución de Terciopelo, el movimiento de protesta nacional que puso fin a más de cuarenta años de dominio comunista, dando paso a la restauración de la democracia y la libertad. Eslovaquia y la República Checa,…
Autor: The Catholic Thing
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