Los tiempos en los que vivimos, parafraseando a León XIII, son deplorables para la religión cristiana. Vemos la fe, raíz de todas las virtudes cristianas, disminuir en muchas almas; vemos la caridad enfriarse; vemos a gran parte de la sociedad detentar costumbres y puntos de vista depravados y a la Iglesia de Jesucristo atacada, abiertamente por fuera y, con gran astucia por dentro.
Autor: Angélica Barragán
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