Hace sesenta años, en diciembre de 1965, el papa Pablo VI celebraba en la plaza de San Pedro la Misa que clausuraba solemnemente el Concilio Vaticano II. Aquella liturgia, recordada por los testigos como sencilla y participativa, fue presentada entonces como una aplicación visible de la Sacrosanctum Concilium, la Constitución conciliar sobre la sagrada liturgia.
Sin embargo, como recuerda The Catholic Herald, aquella Misa no se parecía en nada a lo que hoy suele identificarse como la “Misa del Vaticano II”. Se trataba de una celebración esencialmente tradicional, en latín, con canto gregoriano y con algunas simplificaciones prudentes, aprobadas explícitamente por los Padres conciliares, que nunca imaginaron una ruptura con el Ordo Missae heredado de siglos, ¿o sí?
La reforma de 1965: continuidad, no ruptura
Durante 1965 se introdujo un nuevo Ordinario de la Misa,…
Autor: INFOVATICANA
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos cuantos hábitos espirituales que necesitamos conocer para tener una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este…
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…



















