Escribo esto siendo todavía sábado santo y justamente a propósito de ello. En la vida todos enfrentamos horas bajas, difíciles, llenas de incertidumbre y de oscuridad; sin embargo, la fe, la certeza de que Dios no nos deja de lado, termina por llevarnos a una espiritualidad marcada por la confianza, como es la de la cruz; aquella que inspiró a la beata Concepción Cabrera de Armida (1862-1937); especialmente, a través de la visión de la Cruz del Apostolado en 1894 y que nos presenta cuatro claves o líneas de acción para vivir las dificultades de forma sana. Se las comento a continuación:
Autor: Carlos J. Díaz Rodríguez
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos hábitos espirituales que debemos conocer para vivir una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este artículo…


















