La Coronilla por España a la Santísima Virgen de Covadonga es una poderosa oración que suplica a la Virgen de la Cristiandad su reconquista espiritual para España. Esta devoción invoca su intercesión maternal, ofreciendo protección, amparo y defensa contra adversidades y peligros para el pueblo español.
La Virgen de Covadonga intercede por España y sus habitantes, otorgando protección y defensa en momentos de peligro y dificultad.
Oración
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios Nuestro,
en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.
Rezamos
Señor abre mis labios. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Dios mío, ven en mi ayuda. Señor, date prisa en socorrerme
Se reza con un Rosario tradicional.
En las cuentas del Padre Nuestro se reza lo siguiente:
Ayúdanos, Señora y Madre Nuestra, a vivir en comunión sincera,
sabiéndonos Iglesia de Dios, hermanos de Cristo e hijos tuyos
para dar testimonio de unidad y reavivar en nuestro pueblo la fe.
A ti, Hijo de María, todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos. Amén.
En las cinco decenas del Ave María se reza la jaculatoria:
Madre Mía de Covadonga, sálvanos y salva a España.
Al terminar las cinco decenas rezar 3 Glorias
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Himno de Covadonga
Bendita la Reina de nuestra montaña.
que tiene por trono la cuna de España
y brilla en la altura más bella que el sol.
es Madre y es Reina, venid peregrinos
que ante ella se aspiran amores divinos
y en ella está el alma del pueblo español.
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Origen y Promesas
Esta coronilla, basada en la jaculatoria “Madre Mía de Covadonga, sálvanos y salva a España”, fue inspirada por San Pedro Poveda, sacerdote, pedagogo y fundador de la institución Teresiana en Covadonga. Nació en Jaén el 3 de diciembre de 1874 y fue martirizado en Madrid el 28 de julio de 1936 durante la persecución religiosa de la Guerra Civil.
Su origen remonta a 722, cuando la Virgen apareció silenciosamente a Don Pelayo, primer rey de Asturias, dejando su imagen como signo de auxilio antes de la Batalla de Covadonga. Don Pelayo se encomendó a la Santina, quien intervino con milagros para otorgar victoria a los cristianos, iniciando la Reconquista y confirmando a España como Tierra de María. Así como protegió entonces a su ejército, hoy sigue socorriendo a los fieles que la invocan con valentía.
Devoción Nacional
En lo profundo de los corazones españoles arde una devoción ferviente hacia la Santísima Virgen de Covadonga, símbolo de resistencia y fe. Esta coronilla une a la nación en un lazo espiritual de protección y fortaleza, conectándonos con la Batalla de Covadonga (722), inicio de la Reconquista cristiana contra la invasión musulmana.
Allí, su intercesión milagrosa guió a Don Pelayo, forjando nuestra identidad. Hoy, esta oración poderosa invoca su amparo maternal para individuos y toda España, recordándonos que, en tiempos difíciles, la Virgen de Covadonga siempre protege y guía a su pueblo.
Un lazo de devoción y protección Nacional para España con la Coronilla por España a La Santísima Virgen de Covadonga
En lo profundo de los corazones de los españoles se encuentra una devoción ferviente hacia la Santísima Virgen de Covadonga, patrona de Asturias y símbolo de la resistencia y fe en tiempos de adversidad. La Coronilla por España a La Santísima Virgen de Covadonga se ha convertido en un lazo espiritual que une a la nación, ofreciendo protección, fortaleza y una conexión profunda con la historia y la identidad españolas.
La Coronilla para protección de España a La Santísima Virgen nos transporta al pasado, a un momento crucial en la historia de España. La batalla de Covadonga en el año 722 marcó el inicio de la Reconquista y fue un símbolo de la resistencia cristiana frente a la invasión musulmana.
En este lugar sagrado, la Virgen de Covadonga, con su intercesión milagrosa, brindó protección y guía a las tropas de Don Pelayo. Esta devoción nacional nos permite conectarnos con ese legado de valentía y fe que ha dado forma a la identidad española.
La Coronilla por España a La Santísima Virgen es una oración poderosa que busca la protección y el amparo divino de la Virgen. Los españoles recurren a esta devoción nacional en busca de su intercesión maternal, confiando en que su poderosa presencia brindará protección y fortaleza espiritual tanto a nivel individual como colectivo.
Es un recordatorio de que, incluso en los tiempos más difíciles, la Virgen de Covadonga está presente para guiar y proteger a su pueblo.





















