En el último artículo que escribí ponía el ejemplo de aquel necio que descansaba cómodamente en su camarote de un transatlántico mientras éste se va a pique. “A mí me da igual, aquí no ha llegado el agua”, barrunta estúpidamente. Cuando un barco se hunde, todos se hunden. Y cuando una sociedad se hunde, podríamos decir también, todos terminamos por hundirnos.
Y, miren, nuestra cultura, nuestra civilización (o lo que queda de ella) está colapsando. Estoy seguro de que ustedes ya se habían apercibido, pero lo menciono por si acaso queda algún ingenuo de los que dormitan aún en su camarote, en su burbuja, en su pecera. El hundimiento es irreversible, inevitable.
Pero no se me desanimen. Aquí es cuando comienza lo bueno.
Podríamos empezar citando a Gilbert Keith Chesterton con una de sus más célebres frases, escrita ya hace un siglo: “A cada época la salva…
Autor: Álex Navajas

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…



















