Hace un par de semanas hablábamos de las primeras universidades. Aunque hoy nuestra sociedad se avergüenza con cierta frecuencia de nuestros orígenes cristianos, todavía quedan huellas que dejan patente el origen cristiano de las universidades. Oxford tiene en su escudo de armas, sobre un libro abierto, el texto bíblico Dominus illuminatio mea («El Señor es mi luz»), tomado del Salmo 27, y además contiene tres coronas que representan la Santísima Trinidad. El de Cambridge no es tan explícito, pero incluye una cruz, lo que se complementa con el hecho de que, a la entrada del laboratorio Cavendish, donde se lograron hitos como la identificación del electrón y de la estructura del ADN, figura la inscripción: «Grandes son las obras del Señor, buscadas por todos los que las desean», del Salmo 112.
Autor: Ignacio del Villar
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















