«El cristianismo ha muerto muchas veces y ha resucitado», escribió G.K. Chesterton, «porque tenía un Dios que conocía el camino para salir de la tumba». Estas palabras suenan verdaderas para la historia en general y especialmente, quizá, para la historia reciente. A principios del siglo XIX, los observadores desapasionados podrían haber considerado que el cristianismo había muerto o, al menos, que estaba terminal y agonizaba. El siglo anterior había visto cómo los monarcas absolutistas sometían la religión al poder del Estado y había terminado con la Revolución Francesa, el primer levantamiento fundamentalista ateo y laico del mundo contra la religión en general y el catolicismo en particular.
Lo peor era la aparente impotencia de la Iglesia, que parecía incapaz de resistir los estragos del nacionalismo, el racionalismo y la revolución. A finales del siglo XVIII, un…
Autor: Joseph Pearce
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Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
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Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…



















