“Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá. Yo mismo la defenderé como mi gloria”.

Redacción (08/10/2025 09:02, Gaudium Press) Elena Kowalska vino al mundo el 25 de agosto de 1905, en la aldea de Glogowiec, Polonia.
Ella cuenta que con siete años de edad recibió “la suprema llamada de Dios, la gracia de la vocación a la vida consagrada”. Este sentimiento le acompañó durante toda su juventud, incluso cuando tuvo que trabajar como empleada doméstica, para ayudar al sustento de su numerosa y humilde familia. Fue sólo a los 18 años cuando pidió insistentemente la autorización de sus padres para entrar en un convento. A pesar de los deseos ardientes de la muchacha, le negaron rotundamente su pedido.
La invitación decisiva
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Autor: Saul Castilblanco Mosos
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