, 09 May. 23 (ACI Prensa).-
El 13 de mayo de 1981 San Juan Pablo II recorría la Plaza de San Pedro en el papamóvil, saludando y bendiciendo a los fieles, entre los cuales estaba oculto el turco Mehmet Alí Agca, quien sacó una pistola y disparó contra el Santo Padre, hiriéndolo gravemente.
Sin embargo, el ataque, ejecutado por un disparador con experiencia, no acabó con la vida del Pontífice, pues una “mano materna” había desviado la bala.
Mientras se recuperaba en el Hospital Agostino Gemelli, el Santo Padre era consciente de que habían querido matarlo el día en que se recordaba la primera aparición de la Virgen en Fátima, en 1917, y pidió toda la documentación referente. Luego se pondría a trabajar para cumplir, en 1984, el pedido que María expresó a los tres pastorcitos: consagrar Rusia a su Inmaculado Corazón.
Pero mientras llegaba esa fecha, San Juan Pablo…
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