En Puerto Rico, en algún momento en la segunda mitad del siglo XIX, una mujer devota llamada Elenita de Jesús, que era catequista o misionera, llegó al territorio que hoy llaman la Santa Montaña y evangelizó en una zona rural, salvaje y peligrosa. Muchas personas cambiaron de vida, dejaron los malos hábitos, la violencia y el alcohol y dijeron haber visto milagros y curaciones por la acción de esta mujer.
Con la Guerra de Cuba y la ocupación norteamericana de Puerto Rico, llegaron también misioneros protestantes de distintos tipos, y activistas masónicos, empeñados en cubrir toda actividad religiosa de una capa de superstición. Llegó el momento en que la gente de la Montaña decía que veía a una mujer que llamaban «Vuestra Madre», que se aparecía en distintos lugares y hacía milagros.
Muchos confundieron a la misionera original, ya fallecida, con la Virgen María….
Autor: Pablo J. Ginés
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