Para liberar a Jerusalén dominada por el sultán de Egipto, San Luis Rey inició una cruzada en 1247, al mando de un ejército de 60.000 guerreros.

Redacción (11/03/2024, Gaudium Press) Debido a varias dificultades, la armada real sólo llegó a Damieta, en el Delta del Nilo, en junio de 1249. Tal fue el ímpetu del Santo Rey Luis IX que, antes de que su barco atracara, con espada, escudo y casco dorado se arrojó a las aguas que le llegaban al pecho.
Los sarracenos huyeron y los cruzados, cantando el Te Deum, tomaron Damieta y otros lugares cercanos.
El rey esperó durante varios meses los refuerzos transportados por su hermano, Alfonso de Poitiers. Mientras los cruzados caían en la indisciplina y la debilidad, los enemigos se reorganizaron y terminaron por derrotarlos en la batalla de Mansurá. El obispo de Soissons demostró un gran heroísmo: con algunos jinetes se lanzó…
Autor: Saúl Castiblanco
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…



















