«Parrado y Canessa salieron porque el día anterior había muerto Numa, que era el más santo de todos, el que más compasión sentía por los demás, que adelgazó más rápido que yo, y que murió porque fue más generoso con su energía y la entregó. Ese es un debe que siempre me quedará, el dar y dar más. Numa dio todo y se murió. Merecía un premio, y su premio fue la muerte», decía Coche Inciarte, amigo de Turcatti y superviviente en la montaña.
Lo que van a leer a continuación es la historia de un hombre sencillo que, como aseguran los que le conocieron, especialmente los 16 que regresaron del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, tenía un alma realmente extraordinaria. Un ejemplo de entrega hasta el final, sin guardarse nada para sí, que sobrecoge a todos los que se acercan a conocer la tragedia de los Andes, y que asombra, más si cabe, a una sociedad tan…
Autor: Juan Cadarso
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