Dios ordenó a Jonás que acudiese a Nínive, la ciudad de sus enemigos, y les predicase la conversión o la destrucción. Jonás no se lo pensó dos veces… y escapó en dirección contraria. Lo que pasó después es conocido: el barco en el que huía sufrió una terrible tormenta, le echaron al mar y fue devorado por un gran pez. Vivió en su interior tres días hasta que prometió cumplir la voluntad del Señor. Entonces fue vomitado. Cuando volvió a Nínive e hizo lo que Dios le pedía, los ninivitas, para su estupefacción, se convirtieron.
El precio de decir la verdad y el precio de callarla
Jordan Peterson recordó esta historia bíblica al comienzo de una de sus intervenciones más impactantes de los últimos años, donde manifestó su personalidad y desgranó su argumentario en estado puro. Fue a mediados de agosto, en un fórum de The Alliance for Responsible…
Autor: ReL
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…


















